LARGADOS A LA ORILLA DEL CAMINO

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Marcos 10:46  Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.

Este relato bíblico es uno de los textos mas conocidos en el medio cristiano, muchas son las lecciones que podemos aplicar en nuestras vidas con este texto de la santa palabra de Dios. Bartimeo el ciego estaba a la orilla del camino, dejado por todos, no podía por su condición acompañar el ritmo normal de vida de los que estaban a su alrededor. Pero le invito a considerar 3 cosas importantes que el ciego Bartimeo nos enseña con su historia. Primero; aunque ciego Bartimeo tenia una perspectiva adecuada de la realidad; el se pone en el camino correcto, el lugar en donde pasaban el mayor número de personas que podrían ayudarlo. En esta vida aun cuando no logramos ver bien o nada, debemos hacer la elección adecuada del camino en donde vamos transitar. En segundo lugar Bartimeo aun ciego, revela absoluta fe en las promesas de Dios sobre el Mesías hijo de David. Es con esta confianza absoluta que Bartimeo cuando escucha que El mismo Jesús Mesías, hijo de David  va pasando por el camino se pone a clamar con todas sus fuerzas, con todo su corazón, sabia que esta la gran oportunidad de su vida, un encuentro con el Rey prometido arreglaría su problema. La tercera lección que nos enseña Bartimeo está relacionada con su fe, pues sin ella no iba a pedir al Mesías lo que pidió. La tercera cosa es la claridad de mis objetivos, saber lo que realmente quiero aun cuando no veo ninguna posibilidad, ninguna esperanza, el tenia claro lo que quería, y a quien debiera pedir. Quizás muchos hoy están  en el camino equivocado, sin fe y esperanza y aun peor perdidos sin saber que realmente quieren de sus vidas. Son personas que en medio a tantas posibilidades de mundo, están confusos por decidir encontrar con el Jesús Mesías prometido por Dios para rescatar nuestra vidas de la orilla del camino y insertarlas en la jornada hacia la gloria con Dios.

Rev. Cleto Nunes