RESTÀURANOS SEÑOR 

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“Oh Pastor de Israel, escucha; Tú que pastoreas como a ovejas a José, Que estás entre querubines, resplandece.Despierta tu poder delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés, Y ven a salvarnos. Oh Dios, restáuranos; Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos. Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Hasta cuándo mostrarás tu indignación contra la oración de tu pueblo? Les diste a comer pan de lágrimas, Y a beber lágrimas en gran abundancia. Nos pusiste por escarnio a nuestros vecinos, Y nuestros enemigos se burlan entre sí.  Oh Dios de los ejércitos, restáuranos; Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.  Hiciste venir una vid de Egipto; Echaste las naciones, y la plantaste.Limpiaste sitio delante de ella, E hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra. Los montes fueron cubiertos de su sombra, Y con sus sarmientos los cedros de Dios. Extendió sus vástagos hasta el mar, Y hasta el río sus renuevos. ¿Por qué aportillaste sus vallados, Y la vendimian todos los que pasan por el camino?  La destroza el puerco montés, Y la bestia del campo la devora.Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora; Mira desde el cielo, y considera, y visita esta viña,  La planta que plantó tu diestra, Y el renuevo que para ti afirmaste. Quemada a fuego está, asolada; Perezcan por la reprensión de tu rostro. Sea tu mano sobre el varón de tu diestra, Sobre el hijo de hombre que para ti afirmaste.  Así no nos apartaremos de ti; Vida nos darás, e invocaremos tu nombre. !!Oh Jehová, Dios de los ejércitos, restáuranos! Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.”(Salmo 80)

 

Vivimos una época de apostasía, la Iglesia en general ha sido desacreditada por el mal testimonio de muchos, por la falta de conocimiento de otros. En Jueces 2 podemos encontrar una fuerte apostasía, el pueblo ya no conocía a Dios y por esto se desviaban gradualmente de Él cada día haciendo lo que bien les parecía. El resultado fue trágico y el pueblo sufrió en manos de sus enemigos. Hoy muchos viven la búsqueda por la iglesia verdadera, la iglesia que llene sus expectativas, se nota en muchas iglesias la fuerza de la teología de la prosperidad, la teología del relativismo, el triunfalismo cristiano que declara que el hecho de ser hijo de Dios es un pasaporte para la exención de problemas, la teología de la restricción de la gracia (Dios se revela y habla personalmente solamente a los súper creyentes) Todo esto ha llevado algunas iglesias e explotar el sensacionalismo como forma de atraer personas, pues la simple e poderosa gracia del evangelio ha sido abandonada. Delante del contexto quiero recordar de lo que dice el salmista en el Salmo 80, una oración cantada.  Para El director del coro, según la tonada una Lirios; Testimonio. Salmo de Asaf. Vers. 3 Restáuranos, oh Dios,  y haz resplandecer tu Rostro Sobre Nosotros, y Seremos salvos.”  Esta frase es repetida 3 veces en el salmo.

En esta oración el salmista pide la restauración de su pueblo, pide restauración al Pastor de Israel. “Pastor de Israel” era una expresión muy conocida del pueblo Israelita. En Génesis 49: 24 encontramos esta expresión cuando Jacob bendice a sus hijos y se refiere a José. El salmo revela el pueblo como el rebaño del Señor. A importancia de este salmo para nosotros hoy, es que igual necesitamos de una restauración espiritual, de un avivamiento, de una vuelta a la esencia del evangelio, las buenas noticias que Dios nos da en Cristo. Oremos como Asaf, restaura Señor tu rebaño en nuestros días. Oh pastor de nuestras vidas, restáuranos.

Rev. Cleto Nunes