Vida abundante en un mundo hostil

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«Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,  para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas. Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación,escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos.A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.»(I Pedro 1:3-12)

Jesús definió el mundo como un ambiente lleno de hostilidades y aflicciones, El dijo a sus discípulos “en el mundo tendréis aflicciones (Juan 16). No es necesario ser un genio para saber que son las aflicciones que encontramos en el mundo, pues muchos de nosotros las enfrentamos diariamente. Lo que nos falta en el mundo son lo que podemos llamar de ladrones de la alegría, (Filipenses 4:4).

La primera carta de Pedro fue escrita a personas que estaban siendo afligidos por su fe, versículo uno habla a los forasteros de la dispersión, habían sido como que condenados a vivir como nómadas por profesar la fe en Cristo, privado de sus familiares, de sus casas y bienes, pero Pedro exhorta a aquellos hermanos a exultar en el Señor con una alegría indecible vers. 8. Pareciera ser ilógico el pedido del apóstol, pero cuando miramos las razones de Pedro, si, es posible  se miramos las 4 razones que Pedro entrega de los versículos 3-5 en donde encontramos la continua intervención soberana de Dios en este mundo. Lea la biblia e renueve cada día su esperanza en Dios. Jesús dijo que vino a que tengamos vida abundante, sin Él, nada podemos hacer, no hay alegría verdadera, no hay buenas noticias.

Rev. Cleto Nunes