2 Clases De Dadores En La Biblia

dador

“…DIOS AMA AL DADOR ALEGRE” (2 Corintios 9:7b)

Hay dos clases de dadores: los que dan lo que sobra y los que dan lo mejor que tienen. El primer grupo no es necesariamente ambicioso por tener dinero, solamente funciona por principios distintos. Se siente responsable de suplir sus propias necesidades, así que cualquier cosa que sobra va para la obra de Dios. El problema con dar las sobras es que tu generosidad nunca puede exceder la capacidad de suplir tus necesidades personales. En el momento que estés confrontando una incertidumbre financiera, la generosidad pasa a un segundo plano. El Señor dice que quiere que seas un “…dador alegre” (2 Corintios 9:7b). Pero si tu corazón está únicamente ocupado con suplir tus propias necesidades, ¿cómo puedes prestar atención a la llamada de Dios a ser generoso?

Por otra parte, los que dan lo mejor que tienen comprenden que el Señor lo posee y controla todo, así que se sienten libres para primero invertir dinero en lo que le concierne a Él y después en lo suyo personal. En esta área, los dadores de sobras siempre luchan por soltar. Han oído sermones, leído versículos y escuchado testimonios. Pero tienen familias que alimentar, retiros que financiar y mercados en los que especular, y por lo tanto se contienen, temiendo que no podrán llevar el control de todas sus responsabilidades financieras y dar a la obra de Dios también.

El miedo tiene poder de hacerte actuar contrariamente a tus creencias. En esencia, te hace irracional. ¿No es racional confiar en el Señor con tus recursos monetarios, ya que todo esto le pertenece? ¿No es racional confiar en Dios con algo que de todas formas está fuera de tu control? ¿No es irracional confiar en el Señor con tu destino eterno y a pesar de ello rechazar su invitación de ser tu Compañero financiero?