UNA PROMESA  UN PUEBLO

images

» Y Judá e Israel vivían seguros, cada uno debajo de su parra y debajo de su higuera, desde Dan hasta Beerseba, todos los días de Salomón» (I Reyes 4.25)

Por seguro podríamos decir que mientras  más fuerte la esperanza de un hombre, mejor será su estado de ánimo, su perspectiva de vida. El problema es que hay pocas cosas en las cuales esperar confiadamente en la humanidad. Podríamos decir que solo podemos confiar como seguro, la promesa de Dios hecha en Génesis (8:22) Mientras la tierra permanezca, la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche, nunca cesarán. En el texto leído, encontramos una promesa que dios hizo a Abrahán cuando lo llamó, le dijo la extensión de la tierra que le daría a él y a su descendencia,  esta promesa hecha a Abrahán que la tierra de Dan a Beerseba ( Josué 20:1; I de Samuel 3:20, ).Sería  la tierra prometida a la nación numerosa que saldría de sus lomos, solo se cumple aproximadamente 980 años después con el reinado de Salomón.  Esto nos lleva a la realidad que Dios siempre cumple sus promesas, nosotros la podemos ver luego, o tardar cuanto tiempo hayamos caminado en desobediencia, pues fueron las propias elecciones equivocadas de los hijos de Abrahán, pueblo de Israel, que causaron la demora, para conquistar toda la tierra prometida por Dios. El Señor Todopoderoso, nos ha prometido a nosotros, que en todas la cosas que pasemos, seremos “más que vencedores en aquel que nos amó” Cristo; Romanos 8:37. Quizás  sea esto lo que está aconteciendo en su vida. Lo más adecuado sería evaluar en qué áreas de su vida, Dios aun no controla completamente. Tal vez las mismas áreas le llevan a la desobediencia, la consecuencia puede ser  no alcanzar la promesa de ser mas que vencedor en todas las cosas. Dios siempre cumple sus promesas, y la condición es siempre la misa que entrego a Abrahán, la obediencia, se leemos los capítulos del llamado y vida de este héroe de la fe, desde el capítulo 12 de Génesis en adelante vemos que a todo lo que Dios le decía, lo hacía Abrahán.  Quizás lo que le está faltando es la capacidad de tener un corazón depuesto a escuchar lo que dios dice en su palabra y ponerlo en práctica. Que Dios le bendiga

Rev. Cleto Nunes