Oración de fe

Peticiones--element50Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres. Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo. Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho. Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: Escogeos un buey, y preparadlo vosotros primero, pues que sois los más; e invocad el nombre de vuestros dioses, mas no pongáis fuego debajo. Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: !!Baal, respóndenos! Pero no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho. Y aconteció al mediodía, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle. Y ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos. Pasó el mediodía, y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio, pero no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase. Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre, edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano. Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez, de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja. Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: !!Jehová es el Dios, Jehová es el Dios! Entonces Elías les dijo: Prended a los profetas de Baal, para que no escape ninguno. Y ellos los prendieron; y los llevó Elías al arroyo de Cisón, y allí los degolló.»( 1 Reyes 18:22-40)

!Mirando alrededor, ¿no ha pensado que es increíble la frecuencia con que la gente prueba todo, menos la oración? Es como dice el viejo dicho: «Cuando todo lo demás falla, lea las instrucciones.» Lo mismo sucede con la oración. Cuando todo lo demás falla, pruebe la oración. «De acuerdo. . . de acuerdo, quizás debamos orar por esto.» Pero Elías no usó la oración como el último recurso. La oración fue su primer y único recurso. Su principal contacto con el Dios vivo fue una sencilla oración de fe, y esto puso todo en movimiento.

Permítame hacerle una pregunta sin rodeos: ¿Ora usted, personalmente? Note que no dije: «¿Conoce usted un buen estudio sobre la oración?». Tampoco dije: «¿Ha enseñado usted sobre la oración?». Le pregunté: «¿Ora usted, personalmente?» ¿Puede usted pensar en los últimos siete días y señalar con precisión las veces que se apartó deliberadamente para orar? ¿Aunque solamente fueran unos diez o quince minutos de tiempo ininterrumpido con Dios?

Todo este incidente gira alrededor de una vida dedicada, la vida de Elías. El era un hombre que estaba completamente solo, superado numéricamente, por un rey hostil, la poderosa y malvada esposa del rey, 850 profetas y sacerdotes paganos de Baal, e innumerables israelitas incrédulos. Pero todos ellos fueron silenciados e intimidados por este hombre dedicado de Dios.

Nunca subestime el poder de una vida totalmente dedicada.

¡Qué emocionante sería si usted, gracias a su dedicación a Jesucristo, pudiera influenciar a alguna persona la próxima semana, ya sea conduciéndola a Jesús o edificándola en la fe! ¿Le parece imposible? Usted sabe que no lo es. La Biblia y la historia de la iglesia están llenas de historias de la indiferencia que ha hecho la dedicación de una persona a Dios.

Elías escenificó un grandioso enfrentamiento con los profetas de Baal. Pero el mayor enfrentamiento de todos los tiempos fue en el Calvario, donde el enemigo de Dios fue derrotado por el sacrificio del propio Hijo de Dios. ¿Por qué razón? Porque Dios tuvo una vida dedicada con la que podía contar: su amado Hijo, Jesús. De hecho, la diferencia que Él hizo cambió toda la historia.
Por lo tanto, ¡le invito a dar un paso al frente!

Nunca subestime el poder de una vida totalmente dedicada.—Charles R. Swindoll