Lealtad dividida

oracao

«Entonces Abdías fue a encontrarse con Acab, y le dio el aviso; y Acab vino a encontrarse con Elías.Cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres tú el que turbas a Israel? Y él respondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo a los baales. Envía, pues, ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel. Entonces Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo. Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.»(1 Reyes 18:16-21)

La lealtad dividida es tan mala como la idolatría manifiesta. «¿Hasta cuándo vacilaréis entre dos opiniones?», le pregunta Elías al pueblo de Israel. Lo más fácil de hacer cuando uno es superado numéricamente es permanecer en ese mediocre estado de falta de compromiso; y así es como vivía el pueblo de Israel, pero no Elías.

Él les dijo: «no pueden seguir por más tiempo en esta lealtad dividida.»

Las palabras más duras que fueron dadas a las siete iglesias mencionadas en el libro de Apocalipsis (Apocalipsis 2—3), son las dirigidas a la iglesia en Ladicea. La razón es clara. Estaban nadando entre dos aguas. Vivían en la neutralidad. «Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Así, porque eres tibio, y frío ni caliente, estoy por vomitarte de mi boca» (Apocalipsis 3:15-16).

Aléjense de la cerca de la indecisión, le dijo Elías al pueblo de Israel. O están con Dios, o están contra Él.

Quizás usted ha conocido a Dios por muchos años, pero nunca ha estado verdaderamente consagrado a Él. Ahora es el momento de cambiar eso. Deje de ocultar su amor a Cristo y su compromiso con Él. ¡Cuénteselo a todo el mundo! Hable con discreción pero sin temor de su fe. Comience ahora mismo. Hay muchas maneras estratégicas como Dios puede utilizarle: en su negocio, su profesión, su escuela, su vecindario. ¿No está de acuerdo con el nada puro desvío cultural que está sucediendo a nuestro alrededor? ¡Dígalo! ¿Siente que hay una decadencia espiritual en su iglesia, y usted está sirviendo en una posición de liderazgo? ¡Enfréntela!

La neutralidad en la hora de la decisión es una maldición que invariablemente lleva a consecuencias trágicas. Nuestra herramienta más efectiva es la oración de fe. Hasta el último momento, cuando Baal había fallado y Dios estaba a punto de hacer su obra, el único instrumento que Elías utilizó fue la oración.

Nuestra herramienta más efectiva es la oración de fe.—Charles R. Swindoll