¿Quién soy yo?

duda«Aconteció aquella noche, que vino palabra de Jehová a Natán, diciendo:Ve y di a mi siervo David: Así ha dicho Jehová: ¿Tú me has de edificar casa en que yo more?Ciertamente no he habitado en casas desde el día en que saqué a los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que he andado en tienda y en tabernáculo. Y en todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, ¿he hablado yo palabra a alguna de las tribus de Israel, a quien haya mandado apacentar a mi pueblo de Israel, diciendo: ¿Por qué no me habéis edificado casa de cedro?Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel; y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra. Además, yo fijaré lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como al principio, desde el día en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y a ti te daré descanso de todos tus enemigos. Asimismo Jehová te hace saber que él te hará casa. Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino.El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; pero mi misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti. Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David.»(2 Samuel 7:4-17)

Dios no llama a todo el mundo a construir templos. Él llama a algunos a ser soldados. A otros al valeroso trabajo en las trincheras. A algunos otros llama a componer y dirigir música. Dios tiene toda clase de maneras creativas para utilizarnos; maneras que ni siquiera podemos imaginar y que, ciertamente, no somos capaces de ver a la vuelta de la esquina. Una de las cosas más difíciles de escuchar es que Dios va a utilizar a otra persona para hacer algo que usted pensaba que le correspondía hacer. Eso fue lo que David tuvo que escuchar. “No serás tú, David. . . será tu hijo, Salomón.”

Oh SEÑOR Dios, ¿quién soy yo, y qué es mi casa para que me hayas traído hasta aquí? Y aun esto te ha parecido poco, oh SEÑOR Dios, pues también has hablado del futuro de la casa de tu siervo. ¿Se comporta de esta manera el hombre, oh SEÑOR Dios? ¿Qué más puede añadir David al hablar contigo? Pues tú conoces a tu siervo, oh SEÑOR Dios. (2 Samuel 7:18-20).

Es importante que de vez en cuando nos sentemos para dar una buena mirada a nuestras breves vidas, y contar las bendiciones que tenemos. ¿Quiénes somos nosotros para haber sido protegidos de las lluvias que cayeron, y de los fuertes vientos que destruyeron regiones, dejando a cientos de personas sin hogares? ¿Quiénes somos nosotros para que Dios haya bendecido nuestras casas y nos haya guardado con seguridad? ¿Para habernos dado calor en los días de frío. . . y fresca brisa en los días de calor? ¿Quién soy yo, Señor para haberme dado salud y fuerzas y poder así conservar un empleo o seguir esta carrera hasta obtener este título? ¿O para tener padres que me han estimulado? ¿O para tener estos chicos maravillosos y verlos crecer? ¿Quién soy yo?

“Con sueños o sin sueños, soy una persona bendecida,” dice David. Aquí tenemos una evidencia más de que David fue un hombre conforme al corazón de Dios.

Dios tiene toda clase de maneras creativas para utilizarnos.—Charles R. Swindoll