Alma gemela

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«Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo.Y Saúl le tomó aquel día, y no le dejó volver a casa de su padre.E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo.Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte.»( 1 Samuel 18:1-4)

Dios sabía que David necesitaría un amigo íntimo para que lo acompañara a través del valle que tenía por adelante. Los amigos íntimos son escasos en la vida. Tenemos uno, algunas veces dos, pero normalmente no más de tres durante toda nuestra existencia. Hay algo acerca de un amigo íntimo que hace que sus almas se unan. Es lo que llamamos un alma gemela.

Usted no tiene que rogarle a un amigo íntimo que le haga un favor; eso fue ciertamente el caso con Jonatán. “Y Jonatán se quitó la túnica que llevaba y se la dio a David, junto con otras prendas suyas, inclusive su espada, su arco y su cinturón” (2 Samuel 18:4).

Jonatán quería darle a David algo que le pertenecía a él y que fuera de valor. Eso es lo que hacen los amigos. Nunca son mezquinos con lo que tienen. Más tarde, Jonatán le dice a David: “Haré por ti lo que tú digas” (1 Samuel 20:4). Esa es la promesa de un amigo íntimo. Usted nunca es una carga para un amigo íntimo. Él no lleva a la cuenta de los favores que le hace. Un amigo íntimo está siempre dispuesto a animar el hombro cada vez que se necesite cualquier ayuda. Lo que prevalece es el desprendimiento.

Un amigo íntimo es un defensor leal frente a los demás. No es un amigo solamente en los tiempos de prosperidad. No hablará en contra de usted cuando usted no esté cerca. La Escritura nos dice que: “Jonatán habló bien de David a su padre Saúl” (1 Samuel 19:4). Esto era muy significativo, porque Saúl no era sólo el rey y padre de Jonatán, sino también porque, en ese tiempo, Saúl había tomado la decisión de ser enemigo de David. Pero Jonatán se enfrentó a su padre y le dijo: “Papá, estás equivocado en cuanto a David”. De hecho, no sólo defendió a su amigo, sino que también censuró a su padre por su actitud hacia él.

¡Qué amigo tan maravilloso fue Jonatán! En él no había mezquindad ni envidia ni celos. Después de todo, Jonatán, por ser hijo de Saúl, podía haber sido el heredero indiscutible. Podía haber deseado la alabanza del pueblo, pero allí estaba ese muchacho de las colinas de Belén, recibiéndolo todo. Sin embargo, Jonatán salió en defensa de su amigo David en contra de su propio padre, que estaba dispuesto a quitarle la vida. Esto es lo que pudiéramos llamar teología esencial. Esto es poner la fe en acción. Jonatán salió en defensa de David porque era su amigo.

Alma gemela. Hay algo acerca de un amigo íntimo que hace que sus almas se unan.—Charles R. Swindoll