Dios habla. . . nosotros respondemos

Imágenes-de-amistad-con-Jesus-10«El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y le atormentaba un espíritu malo de parte de Jehová.Y los criados de Saúl le dijeron: He aquí ahora, un espíritu malo de parte de Dios te atormenta. Diga, pues, nuestro señor a tus siervos que están delante de ti, que busquen a alguno que sepa tocar el arpa, para que cuando esté sobre ti el espíritu malo de parte de Dios, él toque con su mano, y tengas alivio. Y Saúl respondió a sus criados: Buscadme, pues, ahora alguno que toque bien, y traédmelo.Entonces uno de los criados respondió diciendo: He aquí yo he visto a un hijo de Isaí de Belén, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehová está con él.Y Saúl envió mensajeros a Isaí, diciendo: Envíame a David tu hijo, el que está con las ovejas. Y tomó Isaí un asno cargado de pan, una vasija de vino y un cabrito, y lo envió a Saúl por medio de David su hijo. Y viniendo David a Saúl, estuvo delante de él; y él le amó mucho, y le hizo su paje de armas. Y Saúl envió a decir a Isaí: Yo te ruego que esté David conmigo, pues ha hallado gracia en mis ojos. Y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él.»( 1 Samuel 16:14-23)

Tres lecciones imperecederas resuenan en mi cabeza cuando veo estas significativas escenas en la vida de David.

Primera: Las soluciones de Dios son a menudo extrañas y sencillas; por tanto, sea receptivo. Nosotros tratamos de hacer a Dios complejo y complicado. Pero Él no lo es. En medio de todas las complicaciones con Saúl y el trono, el Señor simplemente le dijo a Samuel: “Ve donde te digo. Tengo una respuesta sencilla. Un nuevo hombre. Sólo haz lo que te digo, y yo te lo mostraré”. No haga del cumplimiento de la voluntad de Dios algo complicado, porque no lo es. Manténgase receptivo a sus extrañas pero sencillas soluciones.

Segunda: Las promociones de Dios son, por lo general, repentinas e inesperadas; por lo tanto, esté preparado. En el momento que usted menos lo espere, sucederá. Al igual que el retorno de su Hijo del cielo. De una manera repentina e inesperada, Él partirá las nubes y estará con nosotros. Cuando menos lo esperemos, Él estará aquí, como ladrón en la noche. Así es cómo se producen las promociones del Señor. Él le observa llevando a cabo con fidelidad sus tareas, y le dice: “Sé lo que estás haciendo. En un momento repentino e inesperado; estate preparado. Sé dónde estás, y sé cómo encontrarte. Sólo mantente preparado, mientras haces tu trabajo”.

Finalmente: Las decisiones de Dios son siempre soberanas; por lo tanto, sea sensible. Esto se aplica a la elección de un cónyuge, y también a la pérdida del mismo. Se aplica a ser trasladados de un lugar a otro, aunque habíamos pensado que estaríamos allí diez años más. También se aplica a los que Dios elige para que ocupen el puesto de otra persona. ¡Qué fácil es criticar las decisiones de Dios! Es necesario, cuando tengamos la tentación de hacerlo, que nos recordemos a nosotros mismos que sus decisiones son soberanas y certeras.

Dios está mirando su ciudad, su pueblo, su vecindario y está buscando su gente a la cual pueda decirle: “Tú me perteneces. Quiero usarte allí porque demostraste ser fiel allí”. Nuestro llamamiento es que seamos fieles en las tareas exigentes, ya sea que se trate de nuestra educación, nuestro matrimonio, nuestra ocupación o simplemente de las cargas de la vida diaria. Esa es la clase de hombres y mujeres que Dios quiere usar.

Las decisiones de Dios son siempre soberanas; por lo tanto, sea sensible.—Charles R. Swindoll