La pieza central del rompecabezas

corazon«Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.» (2 Corintios 12:9)

El sufrimiento viene en muchas formas y grados, pero la gracia de Dios siempre está allí para llevarnos más allá del mismo. He vivido lo suficiente, y soportado suficientes números de pruebas para decir sin vacilación que sólo la perspectiva de Cristo puede darnos regocijo en reemplazo del resentimiento.  Jesús es la pieza central del rompecabezas del sufrimiento. Si lo colocamos en su lugar, el resto del rompecabezas por complejo y enigmático que sea empieza a cobrar sentido.

Sólo la salvación de Cristo puede cambiarnos de espectadores a participantes en el drama en desarrollo de la redención. Las escenas serán exigentes. Algunas tal vez sean trágicas. Pero sólo entonces entenderemos el papel que el sufrimiento juega en nuestras vidas. Sólo entonces podemos echar mano a la esperanza más allá de nuestro sufrimiento.