Seguro en las manos de Dios

Imágenes-de-amistad-con-Jesus-10«Convertiré en soledad montes y collados, haré secar toda su hierba; los ríos tornaré en islas, y secaré los estanques. Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.»(Isaías 42:15-16)

«El Señor se ha olvidado de mí . . . Se ha alejado . . . Me ha olvidado por completo.» ¿Alguna vez ha dicho eso? ¡Por supuesto que lo ha dicho! ¿Qué tal el lunes por la mañana? Usted acaba de regresar de un glorioso retiro de fin de semana. Tiempo con la palabra de Dios. Gran adoración. . . . Abundante risa. Oración significativa. . . . Luego llega el lunes a las ocho de la mañana, de regreso en casa, y todo su mundo se derrumba. «El Señor se ha olvidado de mí. Ha dejado por completo la escena.»

Pero Dios dice: «Te tengo en las palmas de mis manos. Estás continuamente delante de mí.» . . .

Deténgase y mire las palmas de sus manos. Ahora, imagínese que son las manos de Dios y que usted está precisamente allí. . . . Nuestros caminos están continuamente delante de Él. Ningún momento fugaz de la vida pasa sin que Él sepa exactamente dónde estamos, lo que estamos haciendo, y cómo nos sentimos.

Ningún momento fugaz de la vida pasa sin que Él sepa cómo nos sentimos.—Charles R. Swindoll