Bendito Acéptense y afírmense unos a otros

imagesEl sabio de corazón es llamado prudente,Y la dulzura de labios aumenta el saber.» (Proverbios 16:21)

Dios ordena que nos extendamos, nos aceptemos y nos afirmemos unos a otros.  Esto quiere decir que conscientemente resistimos la fuerte corriente del torrente en que estamos . . . el que dicta todas las excusas:

«Simplemente estoy demasiado ocupado.»
«No vale la pena correr el riesgo.»
«En realidad no necesito a nadie.»
«Si me extiendo a otros, pareceré tonto.»

La estrategia del diablo para nuestros tiempos está resultando. Él nos ha seducido para que creamos que en realidad no debemos preocuparnos en ser guardas de nuestro hermano. Después de todo, tenemos presiones de tiempo y demandas del trabajo (esa implacable y feroz determinación de ser el número uno), para no mencionar ansiedades estimuladas por la incertidumbre económica. Y, ¿quién en realidad necesita nuestra ayuda, de todas maneras?  Le voy a decir quién: casi toda persona que encontramos; esa es.

Dios ordena que nos extendamos, nos aceptemos y nos afirmemos unos a otros.—Charles R. Swindoll