Dios se muestra fuerte

Young woman reaching for the sun in countryside.

«Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán.» (Proverbios 3:1-2)

Si usted se enfoca en el pasado, no pasará mucho antes de que las quejas empiecen a brotar de sus labios. Recordará un tiempo, cuando algo era más fácil y más cómodo de lo que es hoy. Y al comparar entonces ahora, le garantizo, se quejará.

Yo lo hago; y también usted. Pero ¡es tan tonto! Miramos hacia atrás y con nostalgia a lo que en un tiempo fue una situación placentera, en cuyo tiempo (¡incluso entonces!) estábamos mirando hacia atrás con añoranza a un tiempo anterior más agradable. Eso es tonto, ¿verdad? A lo mejor usted se está quejando ahora mismo de su situación presente. Pero lo más probable es que de aquí a dos años usted estará mirando hacia atrás a este momento y diciendo: «Ah, los días buenos de antaño! Vaya, era grandioso entonces, ¿verdad? . . .

¡Deténgase! vivimos a la luz de alguna diversión o placer del pasado, cuando en realidad Dios continúa mostrándose fuerte todo el camino.