Un mundo desordenado y complicado

frrme-prayers-healing-1024x768«Además, el provecho de la tierra es para todos; el rey mismo está sujeto a los campos.»  (Eclesiastés 5:9)

                                                                                                                                                                                                                Todo lo que nos rodea obra en contra de reordenar y simplificar nuestras vidas. ¡Todo! Nuestro mundo es un mundo desordenado y complicado. Dios no lo creó de esa manera. ¡La humanidad depravada, inquieta, lo ha hecho así!

La publicidad tiene una meta principal: hacernos descontentos, lamentablemente insatisfechos con lo que somos y lo que tenemos. ¿Por qué? Para que compremos lo que ofrecen. ¡Y comprar es lo que hacemos! La palabra lema de nuestra sociedad de consumo es muy alta y contundente: ¡más! Lo suficiente nunca es suficiente. . . .

No sólo que compramos . . . guardamos, acumulamos. Es más, no simplemente competimos . . . somos impulsados a ganar, siempre a ganar. Y no sólo que queremos más, sino que también debemos dedicar tiempo para mantener esas cosas. Mantenernos delante de ese ritmo enloquecedor nos deja agotados, frenéticos y sin aliento.

Con certeza Dios no es autor de tal confusión.

Todo lo que nos rodea obra en contra de reordenar y simplificar nuestras vidas.—Charles R. Swindoll