El mas mínimo pecado

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…a fin de que por el mandamiento el  pecado llegase a ser en extremo pecaminoso.(Romanos 7:13)

Cuidado con hacer caso omiso del pecado o considerarlo con ligereza. Cuando recién nos convertimos, nuestra conciencia es tan tierna que tememos pasar por alto el mínimo pecado.

Los recién convertidos experimentan una timidez santa o un temor pidadoso de posible ofensa al Señor. Lamentablemente, el delicado retoño de este fruto maduro enseguida cae por culpa del trato brusco del mundo circundante; la nueva y tierna plantita de verdadera devoción enseguida se convierte en una fácilmente influenciable.
Si, es  una triste verdad pero hasta el cristiano más maduro llega gradualmente a desarrollar callosidades y el pecado, que una vez lo alarmó, ya no le molesta en lo más mínimo. Pero a poco nos vamos familiarizando con el pecado hasta llegar a ser como aquel que ha estado expuesto a las explosiones del cañón durante tanto tiempo que ya no percibe los sonidos suaves. Al principio, hasta el más leve pecado nos sobresalta, pero enseguida decimos: Bueno, este es uno pequeño… Luego, se nos presenta un pecado más grande, seguido de otro, hasta que vamos poco a poco pensando que solo son problemas menores. Enseguida este pensamiento inunda nuestra mente con un pensamiento no santo: Bueno… hemos tropezado un poco y caído en algunos pecadillos, pero mayormente tratamos de ser rectos. Podremos haber pronunciado una palabra pecaminosa, pero la mayor parte de nuestra conversación ha sido coherente con la de un cristiano. Enseguida empezamos a disminuir  la importancia de nuestro pecado, lo cubrimos con un manto que lo disimule y le damos nombres simpáticos e ingeniosos.
Querido cristiano, cuidado con tomar el pecado tan a la ligera. El que piensa estar firme, mire que no caiga poco a poco (ver 1 Corintios 10:12) ¿Pecado? ¿Poca cosa? ¿No es veneno? ¿Quién conoce su efecto mortífero? ¿Pecado? ¿Insignificante? ¿No son incluso las zorras pequeñas las que arruinan nuestros viñedos (Cantares 2:15) ¿No sabes que el pequeño coral puede crecer hasta transformarse en una roca capaz de hundir una flotilla? ¿No son los pequeños pero persistentes golpes lo que al final pueden hacer caer al gran roble? ¿No es el lento pero constante goteo del agua el que termina por erosionar piedras enormes?
¿Pecado? ¿Insignificante? ¡Coronó la cabeza del Redentor con espinas y traspasó su corazón!Fue la verdadera razón por la que sufrió angustia, congoja y aflicción. Si pudieras medir hasta el mínimo pecado a escala de la eternidad, huirías de él como si fuera una serpiente y aborrecerías el mínimo indicio del mal.
Presta atención a todos y a cada uno de los pecados que en realidad crucificaron a tu Salvador, y los verás como en extremo pecaminosos.

Charles Spurgeon