Alimento para el alma

1035957_17800353Proverbios 15 “La luz de los ojos alegra el corazón,
Y la buena nueva conforta los huesos.” (15:30)

Proverbios 17 “Mejor es un bocado seco y con tranquilidad que una casa llena de banquetes con contiendas” (17:1).

Entre tanto que analizamos el afán del descontento, tenemos que aprender cuál es el ingrediente secreto de una fabulosa cena: el amor. El libro de Proverbios continúa este tema culinario con otra copla comparativa:

Mejor es un bocado seco y con tranquilidad que una casa llena de banquetes con contiendas (17:1).

La frase “bocado seco” es una ilustración que cualquier viajero en la antigüedad entendía. Sin el beneficio de los conservantes de los alimentos, los viajeros tenían que comer carne o pan seco. No era nada fácil. Cuando nos encontramos en los tiempos de las vacas flacas, la carne o el pan seco termina siendo nuestra cena. El proverbio compara este alimento como superior a una “casa llena de banquetes”. En el original hebreo, la frase es “casa de sacrificio”.

De acuerdo con la ley del Antiguo Testamento y la tradición, un sacerdote podía llevarse a su casa parte de las porciones de la carne que no se consumía completamente en el altar (Levítico 10:12-14). Era el modo en que un hombre que había dedicado su vida al ministerio proveía para su hogar. A veces, cuando se hablaba de matar un animal ritualmente, el sentido era prepararlo para un festín, donde había una gran mesa llena de carne, vegetales y vino.

Para el sabio, la calidad de una cena no se compara con la tranquilidad que ofrece un buen ambiente emocional de un hogar. Él contrastaba la palabra “tranquilidad” con la palabra “contiendas”. En este pasaje, la palabra “tranquilidad” no se refiere a silencio. Más bien, describe un ambiente caracterizado por seguridad y paz. Ese término hebreo se relaciona mucho con la palabra shalom. De esa forma, el proverbio describe un hogar armonioso y pacifico donde las personas se sienten libres para hablar sin temor de crítica ni rechazo.

Hay un sentido de tranquilidad entre las personas porque las contiendas, las disputas y la hostilidad no se encuentran en ese hogar.

El escritor de este proverbio particular encontraba su contentamiento en la mayoría de las cenas, porque había una mayor satisfacción en las relaciones armoniosas. Tal vez no podía pagar cenas caras, pero si podía mantener relaciones sanas bajo su techo.

Reflexión
¿Su hogar tiene mayor abundancia de riqueza o de amor? ¿De abundancia material o de armonía? ¿Qué puede sacrificar para mejorar esas relaciones? Si no tiene riqueza ni armonía, es probable que haya dado prioridad a las cosas materiales, lo cual siempre le llevará al descontento.

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios  . Con permiso de la Editorial Mundo Hispano por Charles R. Swindoll.